sábado, 11 de junio de 2016

Diseñada una nueva terapia celular casi ‘universal’

La técnica promueve la proliferación de células sanas genéticamente manipuladas para repoblar el tejido u órgano enfermo in vivo.


En los últimos años se han desarrollado multitud de estudios dirigidos a evaluar la viabilidad y eficacia de las terapias génicas en múltiples enfermedades. Unos tratamientos cuyo objetivo fundamental es el de lograr que un órgano o tejido enfermo asimile nuevas células sin defectos genéticos que acaben suplantando a aquellas que, genéticamente defectuosas, causan la enfermedad. El problema es que estas terapias requieren el trasplante de un gran número de células, por lo general células madre, que suelen ser incapaces de sobrevivir al procedimiento. Y a ello se aúnan las dificultades que plantea la manipulación genética de las células, para lo cual suelen emplearse vectores que, caso de los virus, no resultan precisamente seguros. Sin embargo, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de la Salud y las Ciencias de Oregón en Portland (EE.UU.) describe una nueva técnica que facilita la selección de las células genéticamente modificadas y, por tanto, promueve una erradicación ‘más natural’ de la enfermedad. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratones– con enfermedades hepáticas.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Science Translational Medicine», muestra cómo la nueva técnica posibilita la repoblación del órgano afectado –en este caso, el hígado– por células genéticamente modificadas para erradicar la enfermedad. Y lo que es más novedoso e importante, que esta modificación genética y posterior repoblación se lleva a cabo no en el laboratorio para su posterior trasplante al paciente, sino en organismos vivos.

‘Selección natural’ celular

La teoría en la que se basa el método empleado por los investigadores resulta relativamente sencilla. Y es que para llevar a cabo el estudio, tan solo tuvieron que incluir un gen terapéutico en un tipo de ARN artificial denominado ‘horquilla pequeña de ARN’ –‘shRNA’ según las siglas en inglés– y hacerlo llegar a las células hepáticas de los ratones. En consecuencia, las células que adquirieron este ‘shRNA’ acabaron asimilando el gen terapéutico, garantizando así que estuvieran libres de enfermedad.

Sin embargo, el ‘shRNA’ no solo transportaba el gen. También inducía la no expresión de una enzima que provocaba que las células fueran sensibles a un fármaco llamado ‘CEHPOBA’. Por tanto, y una vez desactivada la expresión del enzima, las células ‘tratadas’ con el ‘shRNA’, además de sanas, eran resistentes al fármaco.

Así, y una vez las condiciones estuvieron ultimadas, tan solo hubo que tratar al animal con el referido ‘CEHPOBA’, lo que supuso la muerte de las células hepáticas sensibles –tanto sanas como enfermas– y la supervivencia de las células hepáticas resistentes –todas ellas sanas–. Una especie de ‘selección natural’ celular inducida por el fármaco.

Y alcanzado este punto, ¿qué ocurrió a continuación? Pues que las células supervivientes proliferaron y repoblaron el hígado. Y como todas portaban el gen terapéutico, se erradicó toda presencia de la enfermedad.


Más allá del hígado

En definitiva, el nuevo método, aún sencillo en la teoría, parece muy eficaz. De hecho, como explica Sean Nygaard, director de la investigación «se trata de un método universal de selección que podría ser utilizado para las terapias celulares en las enfermedades metabólicas y hepáticas neonatales y en distintos trastornos genéticos, caso de la hemofilia B».

Pero los autores van, incluso, más allá, y ya están diseñando estudios para evaluar la viabilidad del método en todos los tejidos con capacidad de proliferación tras una lesión, caso de la médula ósea, la piel o el intestino.

Fuente: ABC Salud

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